18 marzo, 2026
rac-2-0-est-rc-2026

Racing le ganó 2-0 al necesitado Estudiantes de Rio Cuarto y acumula siete partidos sin perder, con cuatro triunfos y tres empates, luego de lo que fue un pésimo arranque con tres derrotas consecutivas. Tras ese comienzo, el equipo de Gustavo Costas mostró una notoria mejora y recuperó algunas bases que marcan su ciclo; la actitud, la solidéz defensiva y la efectividad.

Los equipos se arman de abajo para arriba, y Costas sabe de eso, a los rivales les cuesta convertirle. Sumado a un ingrediente fundamental, los soldados de Costas matan y mueren por su técnico los 90 minutos, por ello, rendimientos como los de Matko Miljevic en la noche del domingo se ganan el cambio en el entretiempo. Con Costas, primero hay que correr.

Matko Miljevic antes de salir reemplazado en el entretiempo en lugar de Baltasar Rodriguez

Individualidades como las de Gabriel Rojas, que pide selección a los gritos, y las de Maravilla Martínez y sus milagros, que lo convierten en un Dios hecho delantero goleador para los hinchas de la Academia, le suman jerarquía y les hace ganar partidos. Aún así, el rompecabezas no está armado por completo. Más allá de las pocas variantes debido a las múltiples salidas en los mercados de pases, Racing carece de juego. Cuando equipos inferiores le ceden la pelota, pareciera mas una incomodidad que un ingrediente a favor. «Costitas» no encuentra alguien que le de claridad al juego de Racing, que además de «meter», juegue. Ese jugador era Agustín Almendra, pero el Ex-Boca hoy juega en Necaxa.

En el último tiempo, Racing no se caracterizo por tener un fútbol vistoso, pero tampoco lo necesita. Los equipos de Gustavo Costas son directos, pero una parte fundamental estaba en la generación de juego en la mitad de cancha, donde un pase de Almendra habilitaba a los delanteros, o una aparición sorpresiva de Juan Nardoni te ganaba un partido. No es un problema sin cura, Miljevic, de últimos malos rendimientos, aún está en un proceso de adaptación como el que tuvo Nardoni, y debe ser la carta a la que Costas debe potenciar, junto a Toto Fernández y Baltasar Rodríguez, para que su equipo vuelva a sumarle a la actitud innegociable, un poco más de fútbol.