Una nueva fecha del Torneo Clausura llegó a su fin y es momento de repasar quiénes fueron los grandes protagonistas de la jornada. En El Semáforo de la Fecha analizamos los equipos que dejaron las mejores sensaciones, aquellos que todavía generan dudas y los que encendieron las primeras alarmas.
Zona A:
Verde: Platense: El Calamar pasó del rojo al verde en apenas una fecha. Después de seis meses y 13 partidos consecutivos sin ganar en el torneo local, el equipo dirigido por Martín Palermo volvió a la victoria al derrotar 1-0 a Independiente en Avellaneda, con gol de Guido Mainero. En el regreso del “Titán”, el conjunto marrón consiguió tres puntos importantísimos de cara a la Tabla Anual y afrontará con mayor tranquilidad unas semanas claves, en la que enfrentará a Coquimbo Unido por los octavos de final de la Copa Libertadores. Por haber cortado una extensa racha sin victorias, conseguir un triunfo clave como visitante y cambiar el rojo por el verde en apenas una fecha, Platense se gana el semáforo verde.

Amarillo: Boca: Empató, pero mereció más. Partido a partido, Rodolfo Arruabarrena parece encontrar su once titular. El entrenador dejó fuera del equipo a Sebastián Villa y comenzó a jugar con tres mediocampistas, dándole mayor libertad para pisar el área a Santiago Ascacíbar, quien volvió a marcar ante Vélez y ya suma tres partidos consecutivos convirtiendo por el torneo local. Durante gran parte del encuentro, Boca fue superior y por momentos mereció llevarse la victoria ante el Fortín, que llegaba como líder de la Zona A del Torneo Clausura. Por haber mostrado una mejoría en su funcionamiento, pero no haber podido transformar esa superioridad en una victoria, Boca se queda con el semáforo amarillo.

Rojo: San Lorenzo: El Ciclón perdió el clásico como local y profundizó su crisis futbolística e institucional. Los dirigidos por Néstor “Pipo” Gorosito cayeron 2-0 ante Huracán y, después de 25 años, volvieron a perder el clásico en condición de local. La derrota no solo significó un duro golpe ante su máximo rival, sino que también volvió a dejar expuestas las dificultades que atraviesa el equipo en este comienzo de campeonato en donde está último en su zona con tres unidades. Por la derrota, el contexto institucional y el impacto de perder el clásico como local después de 25 años, San Lorenzo se gana el semáforo rojo.

Zona B:
Verde: Huracán: El Globo hizo historia. Después de 25 años, volvió a derrotar a San Lorenzo como visitante en el clásico. Gracias al doblete de Jordy Caicedo, el conjunto dirigido por Diego Martínez consiguió una victoria que va mucho más allá de los tres puntos y le permitió cortar una racha histórica ante su máximo rival. Por la importancia del triunfo, la forma en la que se impuso y el valor histórico de haber vuelto a ganar el clásico como visitante después de muchos años, Huracán se gana el semáforo verde.

Amarillo: Belgrano: Triunfo que vale seis puntos. El Pirata venció 2-0 a Banfield en condición de visitante y sumó de a tres después de la derrota sufrida como local ante Argentinos Juniors en la fecha anterior. A pesar de las numerosas bajas, entre ellas las de Franco “Mudo” Vázquez, Adrián Sánchez y Nicolás “Uvita” Fernández, los que ingresaron respondieron y el equipo dirigido por Ricardo Zielinski fue ampliamente superior durante el segundo tiempo. Lucas Passerini fue una de las figuras del encuentro y volvió a convertir, mientras que Lisandro López marcó el segundo de cabeza. Por la importancia de la victoria, la reacción mostrada en el complemento y el contexto en el que consiguió los tres puntos, Belgrano se queda con el semáforo amarillo.

Rojo: River: Por cuarta fecha consecutiva, River perdió y acumula cinco derrotas en cinco partidos en este segundo semestre. El conjunto dirigido por Eduardo Coudet cuenta con un plantel plagado de figuras y realizó una fuerte inversión en refuerzos, pero todavía no logra encontrar un equipo titular ni respuestas futbolísticas en sus variantes. El Millonario sigue sin sumar puntos en el Torneo Clausura y el margen de error comienza a achicarse. Por haber perdido sus cuatro primeros partidos en el campeonato, seguir sin puntos y no encontrar respuestas ni desde el once inicial ni desde el banco de suplentes, River se gana, por cuarta fecha consecutiva, el semáforo rojo.
