15 julio, 2026
La Selección argentina de fútbol festejando una victoria en el Mundial 2026.

Las finales construyen a los campeones, pero rara vez los hacen. Antes suele haber un partido menos recordado, uno que cambia el ánimo, sostiene un proyecto o evita un fracaso. Esos son los partidos bisagra. Acá, dos casos de partidos bisagra en la historia de nuestro fútbol argentino, en la previa de una cita que nos convoca a todos sus amantes.

FERRO CARRIL OESTE

Ferro Carril Oeste venía de ascender, de la mano de Carmelo Faraone, tras ganar el campeonato de Primera División B de 1978. En el 79, todavía con Faraone y con prácticamente los mismos jugadores, hizo una campaña aceptable, sin problemas de descenso: finalizó en el sexto lugar, a 10 puntos de la zona roja. En el 80 asumió como director técnico Carlos Timoteo Griguol, quien había sido recomendado por León Najnudel tras haberse conocido en sus épocas de Atlanta. Griguol, que había sacado campeón a Rosario Central en el 73 y que estaba dirigiendo a Kimberley de Mar del Plata, debutó en Ferro el 10 de febrero con un empate 2-2 de visitante con Tigre.

El verdolaga llegó a la fecha 11 del Metropolitano “IV Centenario de la Segunda Fundación de la Ciudad de Buenos Aires”, el 3 de abril, con tres victorias, tres empates y tres derrotas, pero con un juego de espanto. Una derrota más y los dirigentes de Ferro, con Leyden a la cabeza, iban a apartar a Griguol del cargo, decidido en mesa chica en la semana previa al partido con Racing. El primer tiempo terminó 1-3, a favor de Racing; el partido finalizó 5-4, a favor de Ferro, con un inolvidable gol de tiro libre de José Rodrigues Neto, “el gol que cambió la historia de Ferro”, dice Pablo Abiad, autor del libro Juega Ferro. Es imposible saber qué hubiera sido de Ferro si Carlos Timoteo Griguol y el equipo no lograban dar vuelta el resultado: “Lo más probable es que los pibes de mi generación no hubiéramos experimentado el orgullo de criarnos en el mejor club del mundo”, agrega Pablo en el libro.

Estatua de Carlos Timoteo Griguol en la sede de Ferro.
Ferro decidió, en 2016, homenajear en vida a Carlos Timoteo Griguol, artífice de los campeonatos del 82 y 84, dedicandole una estatua en la sede social del club.

SELECCIÓN ARGENTINA

La Selección argentina alcanzaba los 26 años sin salir campeón. En la Copa América 2019, con sede en Brasil, venía de caer 0-2 en el debut con Colombia y esperaba a una Paraguay igual de difícil. Lionel Scaloni era el director técnico desde hacía menos de un año, después de lo que había sido el paupérrimo rendimiento del seleccionado en el Mundial de Rusia 2018, con Jorge Sampaoli al mando. Una temprana eliminación en primera fase, en un grupo en el que deberías aspirar a ser primero, hubiera sido la gota que rebalse un vaso que estaba cansado de rebalsar. Scaloni y todo su cuerpo técnico, bajo la presión de la AFA, del periodismo nacional y de la opinión popular, estaban obligados a no perder con Paraguay y a demostrar una cara distinta a la que se venía viendo desde hace décadas.

Paraguay golpeó primero y volvió a poner en jaque el ciclo Scaloni. Argentina encontró el empate gracias a Messi, pero el momento decisivo llegó cinco minutos después, cuando Franco Armani le atajó un penal a Derlis González. Esa atajada evitó una derrota que probablemente hubiera significado la eliminación y el final del proyecto. En palabras de Rodolfo de Paoli: “Armani, Armani, Armani, Armani, francamente, nos da vida, nos pone de pie, gritá pueblo argentino”.

Franco Armani, casualmente, genera un lazo entre estas dos historias. El «pulpo», quien se despidió de River Plate el pasado lunes 13 luego de 366 partidos defendiendo el arco «millonario» y 10 títulos, formó parte de los planteles del seleccionado argentino campeón de la Copa América 2021, Finalísima 2022, Mundial 2022 y Copa América 2024. Por otro lado, el debut de Armani en el fútbol profesional se dio en Ferro Carril Oeste, donde jugó dos partidos en las temporadas 2007-08 y 2008-09, proveniente a prestamo de Estudiantes de La Plata.

Ningún campeón recuerda primero su partido bisagra, todos recuerdan la vuelta olímpica. Sin embargo, el título suele empezar mucho antes: en un tiro libre o en una atajada que, en ese momento, parecía apenas un capítulo más del campeonato. Con el tiempo, esos partidos dejan de ser uno más para convertirse en el punto exacto donde cambió la historia.

MUNDIAL 2026

La Selección argentina enfrenta hoy, a las 16.00, por las semifinales del Mundial 2026, a la Selección de Inglaterra. En la final, espera una imparable España, que venció 2-0 a la más grande candidata Francia, recibió un solo gol en el torneo y acumula 37 partidos sin perder, superando la marca de la selección nacional hasta la derrota con Arabia Saudita en Catar 2022.

El equipo de Scaloni irá en busca de darle aún más valor a ese partido bisagra, a esa atajada de Armani que marcó el inicio de algo que aún perdura. Esta vez, frente a un rival histórico, a quien enfrentamos por primera vez en 1951 y luego lo cruzaríamos 14 veces más: 5 en mundiales, 8 por amistosos y una guerra de 74 días.