Una nueva fecha del Torneo Clausura llegó a su fin y es momento de repasar quiénes fueron los grandes protagonistas de la jornada. En El Semáforo de la Fecha analizamos los equipos que dejaron las mejores sensaciones, aquellos que todavía generan dudas y los que encendieron las primeras alarmas.
Zona A:
Verde: Estudiantes: Ganó, gustó y goleó. En apenas 45 minutos, el Pincha venció 3 a 0 a Defensa y Justicia, pero pudo haber ganado por una diferencia mayor. Fue completamente superior a su rival y, si no fuese por el arquero Matías Borgogno, podría haberse ido al entretiempo ganando por más goles. Ya en la segunda mitad supo manejar los tiempos del partido y, como si fuese poco, Fernando Muslera le atajó un penal a David Barbona en los minutos finales. Por su contundencia y la autoridad con la que superó a Defensa y Justicia, Estudiantes se gana el semáforo verde.

Amarillo: Boca: El conjunto Xeneize le ganaba 1 a 0 a Newell’s en Rosario con gol de Santiago Ascacíbar, pero merecía una ventaja más amplia, ya que durante los primeros 45 minutos fue superior a su rival y mostró uno de sus mejores funcionamientos desde la llegada de Rodolfo Arruabarrena. En la segunda mitad bajó su intensidad, se relajó y en apenas diez minutos el conjunto rosarino dio vuelta el resultado. Ya sobre el final, Alan Velasco marcó el 2 a 2 definitivo. Sin embargo, el empate dejó sabor a poco para Boca, que sumó su primer punto en este Torneo Clausura. Por haber mostrado dos caras completamente distintas y dejar escapar un partido que tenía controlado, Boca se queda con el semáforo amarillo.

Rojo: Platense: En caída libre. El Calamar cayó 4-0 como local ante Talleres y profundizó su mal momento en el fútbol argentino: acumula 14 partidos sin ganar y comienza a complicarse seriamente en la Tabla Anual, donde quedó a seis puntos del último puesto. El equipo de Walter Zunino volvió a mostrar dificultades para competir y recibió un duro golpe justo antes de una seguidilla que puede ser determinante para su futuro. Con los octavos de final de la Copa Libertadores en la próxima semana, el Calamar deberá encontrar respuestas rápidamente y decidir cómo afrontar ambas competencias sin descuidar el torneo local. Por la contundencia de la derrota, la preocupante racha que arrastra y las dudas que genera su presente, Platense se gana el semáforo rojo.

Zona B:
Verde: Tigre: El Matador dio uno de los grandes golpes de la fecha al vencer 3 a 1 a Racing en el Cilindro de Avellaneda. El equipo dirigido por Diego Dabove se lució: fue ordenado, intenso, supo manejar los tiempos del partido, aprovechó los errores de los futbolistas de Racing y golpeó cada vez que tuvo la oportunidad. Más allá del descuento de la Academia en el tramo final, Tigre dominó gran parte del encuentro y volvió al triunfo en el ámbito local después de cinco meses. Por el nivel futbolístico, la autoridad con la que derrotó a Racing y porque dejó la sensación de que puede apuntar a más, Tigre se gana el semáforo verde.

Amarillo: Sarmiento: El Verde consiguió su primera victoria del Torneo Clausura y, además, lo hizo en un partido de enorme importancia. Después de perder sus dos primeros encuentros por 3-2, el equipo dirigido por Facundo Sava venció 2-1 a Independiente Rivadavia, actual líder de la Tabla Anual, y consiguió tres puntos fundamentales para comenzar a salir de los últimos puestos. El triunfo puede significar un envión anímico para un equipo que había comenzado el campeonato con dos derrotas consecutivas, aunque todavía deberá demostrar que puede sostener este nivel durante las próximas fechas. Por haber cortado la mala racha y conseguido una victoria clave ante uno de los mejores equipos del campeonato, Sarmiento se queda con el semáforo amarillo.

Rojo: River: Por tercera fecha consecutiva, el conjunto Millonario volvió a perder y la crisis futbolística e institucional se profundiza. River cayó 1-0 ante Rosario Central en el Monumental y, por primera vez en la era profesional, acumuló cinco derrotas consecutivas por torneos de AFA. El equipo de Eduardo Coudet, que no le encuentra la vuelta a su plantel, fue despedido entre silbidos e insultos por sus hinchas y el futuro del entrenador comienza a llenarse de dudas. Una vez más se vio un equipo sin respuestas futbolísticas ni anímicas. Por haber perdido sus tres primeros partidos, por el flojo rendimiento colectivo y por el delicado momento que atraviesa, River se gana, por tercera fecha consecutiva, el semáforo rojo.
